Fuiste triste, con la única opción de armar-desarmar. Entonces los límites nos pusieron una y otra vez en donde no queríamos estar.
Mientras tanto los satélites subiendo y bajando. Podíamos sentirlos sobre nosotros, cada vez más cerca, más cerca. Mi salud mental se enfrió.
Las verdades se desarman un día como hoy, despiertan junto con un deseo inmenso de libertad.
Así me inicio en el comienzo de el último día y espero que puedan sentir el abrazo al corazón moquientos del mundo.
Así me inicio en el comienzo de el último día y espero que puedan sentir el abrazo al corazón moquientos del mundo.